EL CASO DEL DEPÓSITO PUESTO A DESPROPÓSITO

La importancia de la coordinación de todos los que intervienen en una obra

Es un caso que tuve que peritar en el cuarto de la instalación de energía solar de un edificio de viviendas en uno de los nuevos PAUs de Madrid.

Es una prueba de la necesaria coordinación entre todos los oficios que participan de una obra.

Cuando cada subcontratista va a lo suyo y la supervisión de lo realizado brilla por su ausencia, nos encontramos con casos como éste.

A mí me han dicho que ponga el depósito aquí y voy y lo pongo…

Cuando la ceguera llega a las obras, suceden cosas sorprendentes. Supongo que los soladores dejaron a medias el solado porque estaba sin decidir el modo de colocación del depósito y cuando llegó éste a obra, el instalador lo colocó directamente sin más.

Y nadie vió que había un humilde sumidero que se había quedado a una cota más alta que el plano de apoyo del depósito.

La culpa será de los que vengan y derramen el agua

De este modo, el sumidero pasa a ser un elemento ornamental y el agua derramada en caso de avería de la instalación o durante las operaciones de mantenimiento del depósito, se queda embalsada sobre la zona más baja del suelo, en este caso la plancha metálica de reparto de cargas, generando manchas de óxido y filtrándose a la vivienda situada debajo del cuarto de la instalación.

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