In LOS CASOS

En 1955 Billy Wilder dirigió la película “La tentación vive arriba” (the seven year itch) con Marilyn Monroe como protagonista. Trataba del encuentro que se producía durante el verano neoyorquino entre un “rodriguez” solitario y su rubia vecina. Al cabo de más de 60 años, la película sigue siendo recordada por la escena en la que la falda del voluptuoso vestido blanco de Marilyn Monroe se levanta impulsada por el aire caliente que sale por una rejilla de ventilación de los túneles del metro de Nueva York.

Muchos años antes de que Marilyn se colocará encima de la famosa rejilla, alguien se dio cuenta de que el aire caliente tiene menos densidad que el aire frío. Por ello, el aire caliente tiende a subir y el aire frío tiende a bajar.

chimenea que no conocia a marilyn monroe 2

En un blog que habla de edificios, hay que decir que esta circunstancia de la temperatura del aire es la que produce la denominada “ventilación cruzada” tan recomendada por los defensores de la arquitectura bioclimática.

De este modo, un edificio con dos fachadas opuestas, recibe el soleamiento por la mañana en una de ellas mientras la otra está en sombra. Por la tarde, ambas fachadas reciben el soleamiento al contrario. El aire situado en la fachada soleada tenderá a subir por su menor densidad, generando una succión del aire situado en el interior que producirá la entrada de aire más frío desde la fachada situada a la sombra. Todos los que hemos vivido en casas con dos fachadas, hemos conocido las llamadas “corrientes de aire”y los portazos que se producían en las puertas y ventanas con hojas practicables. Mi abuela decía que aunque en la calle no hiciera viento, en las casas siempre hay corrientes. Aunque nunca llegó a saber la causa física que las producía.

Este mismo principio lo aplicaron también desde hace muchos años los que inventaron las chimeneas. El aire caliente producido por la combustión en el hogar de la chimenea al ser menos denso, tiende a subir por el conducto arrastrando todos los humos producidos por la quema del combustible empleado.

Para que una chimenea pueda lanzar a la atmósfera todos estos humos, necesita que nada obstaculice su ascenso. Por ello, el remate de la chimenea se recomienda que supere al menos en un metro el punto más alto de la cubierta.

Como ya lo indiqué en otro post (hablando del caso del cocinero infiltrado), si no se respeta este principio de que la chimenea supere al caballete de la cubierta, se produce lo que se conoce como “revoque del humo”. El aire caliente sube como en la película de Marilyn, pero como el sombrerete de la chimenea no tiene una situación dominante sobre su entorno, según sea la dirección del viento, éste puede chocar en la pared contigua, haciendo de tapón del conducto de la chimenea, produciendo malos olores en el interior del edificio y generando manchas grasientas como las que adornan las cuatro caras del conducto de la chimenea que muestro en la fotografía.

Y todo, porque tanto el albañil que construyó la chimenea como los técnicos que supervisaron su ejecución, no conocían el motivo porque el que volaba la falda de Marilyn cuando paseaba una noche acompañada de su impresionado vecino por las calles de Nueva York.

Luis Jurado
Arquitecto especializado en divulgación sobre edificios en Jornadas, Cursos y Medios de comunicación
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