Los honorarios que perciben los arquitectos por sus trabajos profesionales en España están liberalizados quedando sujetos al libre acuerdo entre arquitecto y cliente. Además desde 2009 con la entrada en vigor de la Ley Ómnibus (Ley 25/2009), los Colegios Profesionales no pueden establecer baremos orientativos de honorarios profesionales.

Ante esta carencia de un sistema de cálculo de procedencia colegial, entiendo que puedo ser útil a los clientes de los arquitectos publicando los honorarios por Inspección Técnica de Edificios que yo aplico en mi ejercicio profesional.

El cálculo lo realizo mediante una fórmula donde intervienen seis factores:

  • Un módulo que actualizo en función de la variación del IPC y que para este año lo he fijado en 497,43  euros.
  • Un coeficiente A en función de la antigüedad del edificio a inspeccionar.
  • Un coeficiente De en función de la superficie construida total del edificio a inspeccionar.
  • Un coeficiente h en función del número de plantas del edificio a inspeccionar.
  • Un coeficiente E en función del tipo de estructura del edificio a inspeccionar.
  • Un coeficiente K en función de cuestiones como la complejidad u otras circunstancias particulares del trabajo.

Hay que advertir que dependiendo del municipio, las Ordenanzas varían en cuanto al alcance de la inspección y a la responsabilidad profesional. Por ello, en estos casos puedo asignar al coeficiente K, valores por encima o por debajo de la horquilla establecida.

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  • Jose
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    Ojalá pudiera ser económicamente viable la propuesta de cálculo de honorarios por redacción de ITE que propones…
    En mi opinión, queda absolutamente fuera de mercado.

    • Luis Jurado
      Responder

      No se trata de aplicarlo al pie de la letra porque los gastos generales de cada profesional son diferentes en cada caso. Y siempre se pueden utilizar como coste de referencia para compararlo con los honorarios que cada uno presupuesta.

  • Marcos
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    Según mi punto de vista, habría que incluir otro Coeficiente en función del tipo de cliente al que se esté ofreciendo nuestros servicios profesionales, ya que no es lo mismo realizar la ITE en un inmueble de Villaverde / Vallecas a hacerlo en un edificio de Chamberí / Barrio de Salamanca. Adecuarse a las posibilidades económicas del cliente debe ser algo que un técnico debe tomar como uno de sus pilares básicos a la hora de ofertar sus honorarios. Y si consideramos que no nos merece la pena trabajar por una cantidad más baja, dejemos que otros compañeros lo hagan, ya que no todo el mundo puede pagar una ITE a más de 500€.

    • Luis Jurado
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      Me parece correcto. Pero entiende que no es un documento para aplicarlo al pie de la letra. Por ello, cada arquitecto debe añadir para caso particular, no uno sino dos coeficientes particulares. El primero al considerar las circunstancias propias del edificio (y el emplazamiento es una de ellas). Y un segundo consecuencia de la incidencia de los gastos generales del arquitecto en cuestión. De este modo, adaptando la cantidad obtenida a las características del edificio y del técnico inspector, se ofertará en cada caso una cifra más justa.

  • Jordi
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    Buen aporte!! Seria muy interesante para los que nos iniciamos recientemente conocer como determinar el módulo de referéncia, así como el ratio de cada coeficiente.
    Desde mi humilde opinión, los coeficientes “D” y “H” podrian combinarse. Aunque que se detallen separadamente quizá se deba a alguna razón en la que a simple vista no haya detectado.

    • admin
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      Gracias por tu opinión.
      El módulo de referencia es solo una cifra de partida. En su origen se obtuvo resolviendo una ecuación que relacionaba los coeficientes (A, De, h, E y K) de varios edificios con el importe de los honorarios justos por la ITE de cada uno considerando unos gastos generales medios.
      Tienes razón al afirmar que se podrían combinar los coeficiente. Mi opinión es que prefiero que haya muchos porque así es más fácil ajustarse a las condiciones específicas de cada edificio aunque a cambio el cálculo pueda ser más engorroso.
      En cualquier caso, si la cifra obtenida la consideras elevada, siempre puedes aplicarle un porcentaje de reducción que estaría justificado por razones de mercado o porque tus gastos generales son inferiores a los de un arquitecto medio.

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