In LOS CASOS

El hormigón es la mezcla de tres componentes básicos (cemento, agua y áridos) que endurece al fraguar y adquiere propiedades resistentes.

Además de los tres componentes básicos, al hormigón se le añaden diversos aditivos para mejorar sus propiedades o para modificar las condiciones del fraguado.

De este modo, entre otros, se consiguen hormigones para utilizar a baja temperatura, hormigones con el fraguado retardado o acelerado u hormigones pigmentados.

Pero, existe otro tipo de “aditivos” que a veces se añaden al hormigón y no aparecen establecidos en los planos estructurales. Me refiero a la basura que se deposita sobre el encofrado antes de proceder al vertido del hormigón.

El caso que presento es real. Un forjado de hormigón que nos muestra por su cara inferior la prueba del delito, una bolsa vacía de supermercado. Lo sorprendente no es que los operarios tuvieran prisa por verter el hormigón después de comerse el bocadillo y se olvidaran de barrer el encofrado, sino que el resto de operarios que pasaron después tampoco la vieran.

Y la bolsa, tal vez del supermercado donde compraron los bocadillos, quedó ahí en el fondo del encofrado y ahora decora el techo de un vestíbulo de ascensores de la planta de garaje de un edificio de viviendas de la periferia de Madrid.

Como si se tratara de un cuadro realizado por un mal imitador de Tápies…

Luis Jurado
Arquitecto especializado en divulgación sobre edificios en Jornadas, Cursos y Medios de comunicación
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